Asociación Bancaria de Panamá

El Centro Bancario Internacional de Panamá (CBI) fue creado formalmente en 1970 por medio del Decreto de Gabinete No. 238 que reformó el Régimen Bancario y creó la Comisión Bancaria Nacional como entidad supervisora. El Decreto No. 238 estuvo vigente hasta 1998 cuando fue reemplazo por el Decreto Ley No. 9, que reemplazó la Comisión Bancaria Nacional con la Superintendencia de Bancos. Al mes de diciembre 2006, habían en el Centro 87 bancos – de los cuales 42, incluyendo los dos bancos oficiales, tienen Licencia General, 38 tienen Licencia Internacional y siete Licencia de Representación. Durante el 2006 se establecieron en el país cuatro nuevos bancos con Licencia General, cuatro nuevos con Licencia Internacional y un banco con Licencia de Representación.

Existen tres tipos de licencia bancaria: General, que permite a bancos realizar operaciones locales y extranjeras; Internacional, que permite solamente hacer operaciones extranjeras, pero puede participar en el mercado interbancario nacional, y la de Representación, para oficinas de bancos extranjeros desde las cuales llevan a cabo la promoción de sus servicios y visitas a clientes activos y potenciales, tanto en Panamá como en la región.

La Ley No. 10 de 2002 establece normas con relación al sistema de microfinanzas, y dispone la autorización para organizar y funcionamiento de Bancos de Microfinanzas, como entidades financieras que tienen por objeto principal la canalización de recursos a micro y pequeños prestatarios, cuyas actividades se localicen tanto en áreas urbanas como rurales. Estos bancos son regulados por la Superintendencia de Bancos, y su cartera total de préstamos debe estar constituida al menos en un 75% por créditos con garantía personal que no excedan del uno por ciento del patrimonio neto, y en préstamos con garantía real que no excedan del tres por ciento del patrimonio neto del Banco. Se entiende para estos propósitos como Microempresa, la persona natural o jurídica que constituya una unidad económica que genere ingresos brutos o facturación anuales por la suma de hasta US$25,000, y como Pequeña Empresa la persona natural o jurídica que constituya una unidad económica, que genere ingresos brutos o facturación anuales por una suma entre US$25,000 y US$100,000. Los Bancos de Microfinanzas deberán contar con un capital pagado mínimo de US$3 millones.

Se conoce como Sistema Bancario Nacional los bancos de Licencia General, incluidos los dos bancos oficiales – Banco Nacional de Panamá y la Caja de Ahorros – y el multinacional Banco Latinoamericano de Exportaciones (BLADEX).

Reconocido desde hace tiempo como el Centro Bancario Internacional más importante de la región, y junto con el Canal de Panamá, la Ley de Sociedades Anónimas, la Ley de Marina Mercante y Abanderamiento de Naves, la Zona Libre de Colón, las leyes de Seguro, Reaseguro y Aseguradoras Cautivas, un mercando de capitales y una Bolsa de Valores incipientes pero creciendo fuertemente, una moderna Ley de Fideicomiso y, más recientemente, la nueva Fundación Privada panameña, y el nuevo Ferrocarril Transístmico, hacen de Panamá un verdadero Centro de Servicios Internacionales. Todo esto es parte de una tradición varias veces centenaria como ruta y encrucijada de naciones y que permite a Panamá proseguir y desarrollar esta vocación de servicio a la economía y el comercio mundial.

A lo anterior se suma la expansión del Canal de Panamá, obra que con un costo estimado de US$5,250 millones, permitirá el paso por esa vía a los grandes buques conocidos como Postpanamax, que actualmente no la pueden transitar. Ya se iniciaron los trabajos de excavaciones, y el proyecto deberá completarse, según lo programado, en siete años, o sea que las nuevas exclusas deberán comenzar a funcionar en el año 2014, curiosamente 100 años después que se realizó el primer tránsito en 1914.

El CBI nació aprovechando las ventajas que brindaba la legislación anterior aprobada en 1970, desde 1998 reemplazada por una nueva ley bancaria que creó una nueva Superintendencia de Bancos, con plena autonomía e independencia, y amplios poderes para practicar una estricta supervisión, incluso la supervisión consolidada de bancos extranjeros, e incorporó entre otras normas las relativas a la adecuación de capitales en base a los activos ponderados según el riesgo, de acuerdo con las guías de Basilea. Ya está en proceso, con un trabajo de análisis y discusión conjunto entre la Superintendencia y la Asociación, la adopción eventual y programada del nuevo Acuerdo de Capital Basilea II, parte de cuyas disposiciones se están incorporando a la reglamentación vigente y el resto se irá adoptando progresivamente, como por ejemplo la obligación de todos los bancos de contar con una calificación

La nueva Ley conserva los elementos fundamentales de la confidencialidad bancaria y la identidad de los depositantes, y sigue vigente la Ley de Cuentas Cifradas. Esto, sin embargo, no es obstáculo para que Panamá cuente con una serie de leyes, decretos, Acuerdos y reglamentos para la prevención del blanqueo de capitales que han convertido el sistema en uno de los más estrictos, que incluso sirve de modelo para otros países.

Las ventajas características, y en algunos casos únicas, de Panamá, tanto para negocios bancarios, como de otra naturaleza financiera y comercial, nacional e internacional, tales como, la ausencia de un banco central y de una autoridad monetaria y de papel moneda, y el uso del dólar norteamericano como moneda de curso legal, ha contribuido a resguardar al CBI panameño de los efectos de las crisis financieras que han abatido prácticamente todos los mercados y sistemas financieros del mundo, y los de los grandes países latinoamericanos; el CBI ha mantenido siempre una absoluta estabilidad, e incluso varios bancos locales han respondido realizando emisiones de instrumentos financieros a mediano plazo en los mercados internacionales. Firmas y analistas internacionales califican al CBI panameño ahora mismo como un PARAÍSO DE SEGURIDAD (“Safe Haven”). La "Integración Financiera" del Centro y su permanente estabilidad han evitado que en Panamá se produzcan períodos de restricción del crédito ("credit crunch") y el crédito siempre ha estado disponible, aún durante crisis financieras que han afectado a países de la región.

El CBI Frente al futuro: Gozando actualmente en términos generales de calificaciones altamente satisfactorias de parte de agencias e instituciones internacionales, incluso del Fondo Monetario Internacional, el CBI ofrece un lugar fiable y paraíso seguro para sus depósitos y operaciones bancarias y financieras, incluso la administración de patrimonios o banca privada, actividad esta que están incorporando más y más bancos, con la incorporación de Licencias de Casa de Valores, para atender un extraordinario y creciente mercado latinoamericano de “High Net Worth Individuals”. Los bancos establecidos en Panamá están en condiciones de brindar todo tipo de servicios bancarios, financieros y fiduciarios a través de sus correspondientes filiales, tradicionales e innovadores, a los inversionistas nacionales y extranjeros, especialmente en áreas y las oportunidades que se van creando con la reversión a Panamá de bienes y facilidades de la antigua Zona del Canal y con la reversión del Canal de Panamá, lo que ahora permite a Panamá optimizar su aprovechamiento económico y comercial, y aumentar su contribución a la economía nacional y al bienestar de su población. Ejemplo claro de esto es el extraordinario desarrollo de la actividad de trasbordo de contenedores en los cinco grandes puertos operados por empresas privadas.

El Centro Bancario Internacional de Panamá está listo y preparado para enfrentar la creciente globalización, particularmente en el continente americano, y en el caso de Panamá con los tratados de libre comercio negociados y en negociación. Junto con los otros sectores del sistema financiero, como los de seguro y reaseguros y su pequeño pero dinámico mercado de capitales, el CBI tiene la capacidad para atender prácticamente cualquier necesidad y brindar cualquier servicio a inversionistas interesados en las nuevas áreas y oportunidades de inversión en Panamá, entre las que se destacan la afluencia de compradores extranjeros de residencias – tanto apartamentos como unifamiliares para jubilación o uso temporal - el turismo, la actividad portuaria y el trasbordo de contenedores, actividades industriales en las orillas y los alrededores del Canal de Panamá, y negocios de alta tecnología, como "call" y "data centers" y "warehousing" en el Parque Tecnológico de la Ciudad del Saber.

En los años recientes se ha dado un “boom” extraordinario en el sector turismo, con la inversión de millones de dólares en nuevas facilidades turísticas a todo lo largo del país, tanto en playas como en montañas, y también en el sector inmobiliario, con inversiones que ya superan el billón de dólares, en viviendas, principalmente apartamentos, ante la demanda acumulada internamente, y la demanda del exterior, especialmente de jubilados y por jubilar norteamericanos, de Canadá, y de Europa, especialmente España e Italia de personas que buscan una segunda vivienda de uso estacional, a lo que se suma ahora una creciente demanda de latinoamericanos de países vecinos que encuentran en Panamá un sitio ideal para establecerse e invertir.

Negocio Fiduciario. La Superintendencia de Bancos también supervisa el negocio fiduciario y otorga las respectivas licencias.