revista-160 - page 25

Centro Financiero
25
la confianza que necesita para mantener-
se en el tiempo. Se trata de la transpa-
rencia y de la integridad, conceptos que,
tal como se apunta, han sido trillados,
desgastados y tergiversados.
I. Transparencia
Cada vez que se habla de transparencia,
se hacen tantos y tan variados desarro-
llos, que realmente se pierde la esencia
de su concepto. Para efectos del presen-
te artículo, sencillamente me basaré en
la definición del Diccionario de la Real
Academia, el cual define transparencia
(transparente) como “Claro, evidente, que
se comprende sin duda ni ambigüedad”.
Son tres las cuestiones o situaciones en
las que, expresamente, de acuerdo con
la Ley Bancaria que rige el sistema pana-
meño, deberá haber transparencia.
La primera de ellas guarda relación con
una de las atribuciones de carácter técni-
co que tiene el Superintendente de Ban-
cos. En ese sentido, en lo que respecta a
este tema, el artículo 16 de la Ley Banca-
ria establece:
“ARTÍCULO 16. ATRIBUCIONES DEL
SUPERINTENDENTE.
Corresponderá al Superintendente el
ejercicio de las siguientes atribuciones:
I. De Carácter Técnico:
1.
19. Velar porque los bancos suminis-
tren a sus clientes información que
asegure la mayor transparencia en las
operaciones bancarias.
…”
De esa atribución asignada al Superin-
tendente, se desprende la forma en que
la entidad bancaria deberá suministrar
la información de sus operaciones ban-
carias a sus clientes: de forma trans-
parente, es decir, clara, comprensible,
que no haya espacio para la duda y la
ambigüedad. Si la ley mandata a que el
Superintendente vele porque de esa for-
ma el banco proporcione la información
al cliente, es porque de esa forma debe
proporcionarse de información: con la
mayor transparencia. Como veremos más
adelante, la propia ley señala que es obli-
gación de los bancos ofrecer el servicio
de esa forma.
La segunda gestión que se debe mane-
jar con transparencia es la relativa a los
criterios para el proceso de liquidación
forzosa de un banco. Así lo establece el
artículo 155 de la Ley Bancaria. Veamos:
“ARTÍCULO 155. DESIGNACIÓN DEL
LIQUIDADOR O LA JUNTA DE LIQUIDA-
CIÓN.
El Superintendente designará,
según sea el caso y a su discreción,
dependiendo de la complejidad del
banco, a un liquidador o a una junta de
liquidación…
El liquidador o la junta de liquidación
orientará la marcha del proceso de li-
1...,15,16,17,18,19,20,21,22,23,24 26,27,28,29,30,31,32,33,34,35,...60
Powered by FlippingBook